En este pequeño paseo por el mundo queremos recopilar algunas de las procesiones más curiosas que conocemos: procesiones en el agua, banquetes recordando la Última Cena, jarrones volando por los balcones o jornadas donde el hurto es legal.

Los talcigüines, El Salvador

 

Los talcigüines son diecinueve hombres endemoniados que representan las tentaciones que sufrió Jesucristo en el desierto. Se celebra todos los años después de la misa del lunes santo. Los “demonios” salen a desfilar y hacer piruetas con un látigo en la mano con el que azotan a los vecinos. Al final del recorrido se postran ante un vecino representado como Jesús.

 

La procesión submarina, Argentina

 

Puerto Madryn es una ciudad argentina al norte de la Patagonia que históricamente ha vivido de su actividad marítima, y es en el mar donde les gusta celebrar la Semana Santa. Aquí se organiza todos los años una de las procesiones más atractivas del mundo: el viacrucis submarino, en el que un grupo de buzos profesionales transporta una cruz iluminada por el golfo de la ciudad. Es una celebración moderna, con 14 años de antigüedad, y no tiene metáfora ni conexión con ningún capítulo de la Biblia, pero es una de las ofertas turísticas preferidas por los turistas que transitan la zona.

 

La Kespiyariña, Bolivia

 

El viernes santo en Bolivia es el día especial en el que se celebran su celebración autóctonas: la Kespiyariña (madrugar) y la Luntataña (robar). Como es el día en el que Jesús está muerto, se considera una jornada libre de pecado simbólicamente, por lo que los vecinos aprovechan para realizar pequeños hurtos en el barrio sin que nadie pueda protestar ni interponer demandas. Una forma de visibilizar la vida que se llevaría normalmente si siempre estuviéramos libres de pecado.

 

Los jarrones de la Pascua ortodoxa, Grecia

 

En la isla griega de Corfú encontramos una de las jornadas santas más escandalosas del mundo, más turística que santa por el choque de religiones que tiene lugar. El domingo de resurrección por la mañana se lanzan jarrones desde los balcones que suelen estar llenos de agua o vino (y que habrán dejado algún incidente tras de sí, como se puede advertir en la foto). Se cree que este estruendo despierta a Perséfonediosa de la primavera en la mitología griega, que regresa a la superficie tras pasar el invierno en el Hades. Una pascua ortodoxa donde las haya.

 

El banquete de los Siete Potajes, Perú

 

La Semana Santa más gastronómica la encontramos en Perú, donde las celebraciones se enfocan en recordar La Última Cena. Para ello se organizan banquetes a lo largo del país, conocidos como la jornada de Los Siete Potajes. A pesar de su nombre, en los menús de este día cabe la diversidad gastronómica, sobre la que ya hay varias tradiciones: de primero se sirve fruta (algo cada vez más recomendado por los nutricionistas hoy en día), y antes de los platos principales se ofrecen algunos entrantes peruanos como galletas con aceituna y queso, sopa de ave o copús con plátano frito. Los siguientes platos suelen estar basados en pescado como forma de rememorar la multiplicación de los panes y los peces.

 

¿Te ha gustado? Si eres fan incondicional de la Semana Santa, esperamos haberte dado algunas ideas para viajar el año que viene.

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